sábado, 2 de octubre de 2010

Cosas...

... que te hacen sentir bien:

- Reírse tan fuerte que te duelan las mandíbulas.
- Una ducha caliente y fuera nevando.
- Ninguno delante de ti en la cola del supermercado.
- Enamorarse (endorfinas).
- - Gritar con ganas y que te responda el eco.
- Encender la radio justo en el momento que están poniendo tu canción preferida.
- Escuchar tres veces seguidas esa canción preferida.
- Quedarse tumbado en la cama oyendo llover.
- El perfume de las toallas calientes tendidas al sol.
- Encontrar la camisa que buscabas de rebajas a mitad de precio.
- Encontrar aquello que perdiste y que pensaste nunca más volver a ver.
- Encontrarse un billete de 20 euros en la chaqueta del invierno pasado.
- Dejarse empapar por la lluvia sin preocuparse.




- Escuchar de manera casual a alguien decir algo bonito sobre ti.
- Despertarte en medio de la noche y darte cuenta de que aún te quedan algunas horas para dormir.
- Tener tiempo para pasar con los viejos amigos.
- Bailar a solas.
- Comer con los dedos.
- Cruzar una mirada descarada y fija con un guapo/a desconocido/a.
- Volver a ser niño. Subirse a un columpio o saltar a un pie.
- Ganar un desafío.
- Que repitan tu nombre en una conversación.
- Que en una reunión de trabajo, tu jefe diga: "Como bien dice Silvia..." Y Silvia seas tú.
- Encontrarte por la calle un viejo amigo y descubrir que algunas cosas (buenas o malas) no cambian nunca.
- Hacer un regalo a un amigo y luego observar la expresión de su
rostro mientras abre el paquete y descubre que contiene el regalo que tanto deseaba.­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­


¿se te ocurre algo más? ¡seguro que sí!

viernes, 21 de mayo de 2010

100 casas abandonadas


El fotógrafo Kevin Bauman fotografió 100 casas abandonadas en Detroit (Michigan, USA).Estas fotográfias han convertido casas abandonadas en una bonita forma de observar el esplendor  que una vez tuvieron.











Una década más tarde, la mayoría de las estructuras todavía están de pié y deteriorándose.Las fotografías se pueden contemplar en 100abandonedhouses, un hermoso y desgarrador registro.

lunes, 5 de abril de 2010

Fotografía y Robert Dosneau

El gran fotógrafo de la vida cotidiana, sus fotos nos muestran la Francia del siglo XX de una manera magistral, inmortalizó tanto a la “alta sociedad” francesa como la pobreza de la postguerra, tanto a artistas, intelectuales y empresarios como a marginales y pobres de solemnidad.
Sus fotos siempre muestran la realidad con todos los matices y contraluces del siglo XX, un fotógrafo imprescindible para la Historia de la Fotografía.
Su Fotografía más famosa, “El beso del Hotel de Ville”, captada en 1950.
Vivió en Montrouge desde 1937 hasta su muerte. Su formación fue la de grabador litográfico y tipógrafo en París. Comenzó a trabajar en un estudio fotográfico que compró a la muerte de su dueño. En 1929 comienza a realizar sus primeras fotografías y en 1931 comienza a trabajar con el artista André Vigneau quien le introduce en el mundo de la fotografía como arte. 

Participó como soldado en la II Guerra Mundial hasta que fue desmovilizado en 1940. Son tiempos penosos en los que realiza fotografías de científicos por encargo y no deja de retratar la ciudad ocupada. Terminada la guerra, es contratado por la agencia ADEP y trabaja junto con Henri Cartier-Bresson y Robert Capa, reflejando la alegría y la jovialidad de la ciudad de París tras la desgracia.

En 1950, la revista Life encarga a la agencia RAPHO un reportaje sobre los amantes de París. De ahí saldrá la serie Besos y su obra más significativa: El beso del Hôtel de Ville. El trabajo recorre toda Francia y Estados Unidos con gran éxito, y le abre las puertas en el extranjero. En 1951 expone en el Museo de Arte Moderno de Nueva York.

No será hasta 1979 cuando Claude Nori rescate a Doisneau publicando una retrospectiva de su obra en Tres segundos de eternidad.
Rehabilitado para el mundo del arte, en la década de los 1980s recorre el mundo, con exposiciones multitudinarias.





viernes, 5 de marzo de 2010

Luis II deBaviera, romantico y loco



Si la historia es, como decía Napoleón " una sencilla fábula que todos hemos aceptado", el paso por ella de Luis II, es sin duda el más tenue y enternecedor, además del más sorprendente, relato fantástico jamás soñado. Como en un cuento de hadas, el Principe que no quería ser Rey hizo todo lo posible para preservar su inocencia entregado a una pasión, como digna de comprensión en quien sólo conocería la cara amarga del amor. Su espíritu libre y aún en pena en los fabulosos muros de sus catillos insondables, contempla el mundo desde el pasmoso silencio que adoptan almas demasiado grandes para ser abarcadas en su totalidad. Fue, único irrepetible y tocado de la divina gracia de la locura capaz de transformar el mundo para verse en él reflejado.

Con una energía renovada y furiosa, Luis II inició la construcción de fabulosos castillos, palacios y torres en los lugares más inverosimiles y con un atrevimiento arquitectónico inimaginable, aunque a decir verdad todo era reflejo de una imaginación desbodada en busca de aquel lugar que la vida le negaba.

En su mente nacieron obras de verdadero encantamiento como el palacio de Linderhof,


con un lago interior rodeado de estalactitas artificiales. La construción sobre una roca del castillo de Neuschwanstein, una filigrana gótica  desafiante y fantástica.





El palacio de Herrenchiemsee y su fabulosa galeria de los espejos.


Y como culminación, el Teatro de Bayreuth, en homenaje -cómo no- a su idolatrado Richard Wagner, escenario al fin del estreno de El oro del Rín (1876), sueño acariciado por Luis desde que supo que el compositor tabajaba en esta obra.

martes, 2 de marzo de 2010

La cierva dorada -Leyenda Celta-

Cierto día en que Finn y sus compañeros regresaban con sus perros de una cacería en el monte Allen, una cierva se cruzó por su camino y todos corrieron tras ella. Pronto los perseguidores fueron quedando atrás, exceptuando a Finn y a sus dos perros, Bran y Skolawn. Estos perros tenían un origen muy peculiar ya que eran hijos de Tyren, tía de Finn, que había sido transformada en perra por un encantamiento. Eran los mejores canes de toda Irlanda y Finn les amaba mucho.
Cuando la cacería se dirigía hacia un valle, la cierva se detuvo, se recostó, y Finn vio que sus perros jugaban con ella lamiéndole la cara. Finn ordenó que nadie le hiciera daño y ella los siguió en el camino de regreso.
Esa misma noche, él se despertó y vio junto a su cama a la mujer más hermosa que vio en toda su vida, quien le dijo:

" Soy Saba, oh Finn, soy la cierva que cazaste hoy. A causa de no haber querido dar mi amor al druida de la tierra de las hadas, me convirtió en lo que has visto, y he estado así por tres años. Pero uno de sus esclavos, apiadándose de mí, me reveló que si podía llegar hasta vuestra morada de Allen, oh Finn, volvería a mi forma original. Temía ser destrozada por vuestros perros, o herida por los cazadores, y por eso sólo me deje alcanzar por vos, y por Bran y Skolawn, quienes tiene la naturaleza del hombre y no me harían daño".Así fue como Saba vivió con Finn y él la hizo su esposa; tan profundo fue el amor que se tuvieron, que durante meses no se separaron. Un día llegó la noticia de que barcos de guerra del Norte estaban en la bahía de Dublín, así que él mando llamar a todos sus hombres, y le dijo a su esposa: "Los hombres de Erín nos dan tributo y hospitalidad para que los defendamos de los invasores, y seria una vergüenza aceptar los pagos sin dar de nuestra parte lo que se pide".

Durante siete días estuvo ausente Finn, hasta que los escandinavos se alejaron de las costas de Erín. Al octavo día regresó entre los suyos, pero vio la preocupación en los ojos de hombres y mujeres, Saba no estaba en la muralla esperando su regreso. Ante el pedido de Finn, le contaron lo que había sucedido: Saba esperaba ansiosa su regreso, y un día apareció Finn con sus dos perros, y hasta se escucharon las notas de la llamada de caza de los de la Fianna en el viento. Saba se corrió hacia la verja a recibir a su amado, pero el falso Finn blandió una varita de avellano y la convirtió en un ciervo. Sus perros comenzaron a perseguirla haciéndola huir. Los hombres tomaron todas las armas que pudieron y salieron en busca del hechicero, pero no encontraron a nadie, a Saba tampoco.Finn se retiró a su habitación y se encerró un día completo, luego siguió ocupándose de los asuntos de la Fianna como siempre, pero durante siete años buscó a Saba por cañadas, bosques y cuevas de toda Irlanda, con la sola compañía de sus fieles perros hasta que perdió toda esperanza y renunció.
Un día mientras cazaba en Ben Bulban oyó que los perros gruñían con furia, él y sus hombres corrieron hacia ellos y encontraron que los canes intentaban acercarse a un niño de largos cabellos rubios, que estaba desnudo al pie de un árbol, mientras Bran y Skolawn los mantenían a distancia.
Los fians apartaron a los perros y se llevaron con ellos al muchacho que, cuando aprendió a hablar, les contó su historia.
Él no había conocido ni padre ni madre alguna. Siempre había vivido en un valle cerrado por acantilados altísimos y había sido cuidado por una cierva amorosa. Durante el verano se alimentaba de frutos silvestres y durante el invierno se mantenía con las provisiones que guardaba en su cueva. De tanto en tanto, aparecía un hombre de aspecto oscuro que hablaba con la cierva, a veces con ternura y otras con amenazas, pero la cierva siempre huía de él.
Un día, el hombre llegó y estuvo largo rato con la cierva, hasta que la tocó con una varita de avellano y obligándola a seguirlo sin mirar atrás. El niño intentó ir tras ellos pero no pudo mover su cuerpo, llorando de rabia y desolación, cayó al suelo y perdió el sentido. Cuando volvió en si estaba en la ladera de la montaña de Ben Bulban y durante días buscó aquel valle verde, hasta que los perros lo encontraron.
Finn le llamó Oisin, pequeño ciervo, y se conoció como guerrero y como un gran compositor de canciones y fábulas.

domingo, 7 de febrero de 2010

La tía Casca - Leyenda-


Gustavo Adolfo Bécquer en una de sus narraciones, cuenta lo que le sucedió un día en el que, paseando por los bellos parajes cercanos al Monasterio de Veruela, quedó desorientado en el camino que transcurre entre Litago y Trasmoz.

Al rato de ir deambulando por la zona, topó con un pastor que le advirtió para que no tomara la senda de "La tía Casca".

"En ella fue despeñada la señora en cuestión, y al ser rechazada por Dios y por el Diablo, su alma vaga por ese camino, y mediante engañosos sonidos, unas veces con lloros de niño otras con gruñidos de lobo, atrae a los ingenuos caminantes para, con su seca mano, despeñarlos por el barranco", le relató el hombre.

La leyenda cuenta, que la tía Casca era muy conocida en Trasmoz. Fue acusada, de ser la ejecutora de males de ojo y todos los hechizos imaginables, por los vecinos del lugar, quienes la persiguieron hasta el precipicio en cuestión, y a pesar de los ruegos y súplicas de la anciana, fue arrojada al arroyo donde murió.

En realidad este personaje existió, y fue despeñada el año 1850, según se narra en los periódicos de la época, ya que se le presumía practicante de las malas artes de la brujería, tan arraigadas en estas tierras.


domingo, 24 de enero de 2010

Las lágrimas de una sirena


Leyenda escocesa

Las ondinas que viven en los lagos de Escocia son conocidas por el nombre de Kelpies.
Uno de estos extraños seres se encaprichó de un monje al que intentaba seducir de todas las maneras posibles.
-El santo varón, sin embargo, consiguió resistir sus propósitos arguyendo que primero tenía que aprender a vivir bajo el agua.
-Como esto era imposible, la kelpie acabó por despedirse de este proyecto amoroso, no sin antes haber derramado abundantes lágrimas, que se transformaron en guijarros de color verde gris, a los que los escoceses dan el nombre de "lágrimas de sirenas".



martes, 4 de agosto de 2009

Castillo de Loarre -Huesca-

El castillo de Loarre -situado sobre la sierra de Loarre, España- es de estilo románico que tuvo como objetivo estratégico, el control sobre toda la llanura de la Hoya de Huesca y en particular sobre Bolea. Y como tal, fue mandada a construir en el siglo XI por orden del rey Sancho III, con el fin de funcionar como avanzadilla para la organización de ataques. En sí mismo, el castillo se asienta sobre una colina de roca caliza y estaba rodeado por una muralla con torreones. En la actualidad, el castillo se encuentra en excelentes condiciones, al punto tal de ser considerado como la fortaleza románica mejor conservada de Europa. En su interior cuenta con una pequeña capilla y una iglesia de cúpula poco habitual. Finalmente, no es hasta el siglo XV cuando la población que vivía a los pies del castillo se traslada a la actual villa de Loarre.




Bajando las escaleras, por debajo de la capilla, se encuentran un pequeño campanal con sus campanicas, y les apetece tocarlas al son de la conocida melodía chesa “La esquillada”. La primera estrofa dice así:

“Marcha ascape corriendo,

vete’nta casa

y traye coberteras,

puchés y cazas,

esquillóns y calderetas

-viellas u rancias-

pregona por lo lugar…

que bi-ha esquillada!